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La presente información es un estudio realizado sobre estos seres, desaparecidos desde el Cataclismo:

Sabemos que los dragones habitaron el Continente hace cientos de años, antes de la Fundación de los Primeros Reinos. Nuestros antepasados de baltia solo llegaron a conocer muy poco de ellos, pero se dice que antes de que la expansión de los reinos, los dragones vivían de forma tranquila. Fueron los humanos y otras razas, las que se dedicaron a cazarlos, dando lugar a una enemistad que se mantendría en el tiempo. Solo algunos reinos desarrollaron una sensibilidad especial por ellos, declarándose protectores y aliados de estos. En el caso de Alan-Dalus se dice que era capaz de utilizar a los dragones como aliados, pero no se sabe si por afinidad entre ambos o porque lograron dominarlos de alguna forma. El caso es que dominar o controlar a un dragón es extremadamente dificil y peligroso. Pero más dificil aún es intentar matar a uno de estos seres, ya que se les atribuye una fuerza y resistencia excepcional. Las grandes máquinas de guerra como balistas o catapultas se podrían mostrar efectivas, pero siempre de una forma limitada. La piel del dragón es uno de los materiales más duros que se conocen y por tanto, el acero de las armas debe ser de excelente calidad o emplearse otros metales más duros y afilados.

Se conoce la historia del dragón Thaegar que sobrevoló estas tierras en los años siguientes al Cataclismo. El reino de Baltia en total descomposición estaba siendo invadido por vampiros, bárbaros y orcos, por lo que las razas como los humanos, elfos y naren estaban en constante peligro. Thaegar llegó a la costa este del Continente y pronto trabó enemistad con Altar Reinhard. Se dice que el poderoso vampiro que poco después se haría con el control de la desintegrada Baltia, lo atrajo para dominarlo, pero algo debió salir mal. El dragón se resistió a la dominación y combatió a las hordas de vampiros durante años. Sin embargo un día desapareció y sin más resistencia, Altar no tardó en conquistar Baltia. Durante 3 años, Thaegar junto con algunos humanos, elfos y naren lucharon juntos, lo que estableció la creencia de que el dragón vino a proteger estas tierras del gran mal de los vampiros, en ese momento el enemigo más poderoso de la región.

Sin embargo, otras leyendas se refieren a dragones anteriores a Thaegar, como bestias caprichosas que aparecían de repente y calcinaban aldeas o granjas, antes de la Fundación, después de que fueran expulsados del Continente, perseguidos y cazados.  Después de la Fundación continuaron habiendo ataques, aunque mucho menos frecuentes. Se tienen noticias de  ataques de dragones en la época de Balkar (Aunak: año 27a.F), Sakarbik II (Aunak: año 41a.F, 58a.F) (Wyrmfur: año 86a.F), Alexandros (Rhaedar: año 103a.F). Se considera al dragón Aunak como el más violento del que se tiene registro, siendo incluso conocido como Aunak el Destructor. Respecto a la ausencia de ataques durante la época de Alexandros, se ha teorizado mucho sobre si este personaje tuvo cierto control sobre los dragones. La leyenda sitúa a este personaje como el primero en poder controlar a los dragones mediante la magia, un conocimiento que se guardaría en el extinto Ducado de Dracs y que podría haber heredado Alan-Dalus. Sin embargo, desconocemos la relación que tiene Alan-Dalus con estas criaturas, pero se sabe que sienten gran admiración por ellas.

Los métodos de combate contra estas bestias son muy comunes, el uso de catapultas, redes o grandes balistas principalmente que pueden perforar su espesa y dura piel de escamas. De lograr atrapar a un dragón en suelo firme, es posible que un grupo de expertos combatientes pudiera lograr acabar con él, como sucedió con Aunak el Destructor.

Los dragones son animales hostiles que dominan un amplio territorio y por lo general no suele actuar otro dragón en su área, pero quizás es posible ver a su hembra o hijos. En este sentido, el dragón macho es mucho más agresivo y territorial que la hembra.

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